Miguel Rio Branco

BIO

Cruzar, deshabitar, recomponer

Hijo de diplomáticos, para Rio Branco el movimiento entre fronteras y espacios, se convierte en un modo orgánico de habitar el mundo. También el arte. El cruce de disciplinas, a la vez habitándolas y deshabitándolas todas, le permite articular un lenguaje estético capaz de borrar las fronteras entre mensaje y medio. Sus composiciones visuales esconden mensajes, versos enterrados en las entrañas de la imagen. Con una trayectoria arraigada en el fotoperiodismo y marcada por la crítica social, la obra de Rio Branco puede definirse como una suerte de documentalismo poético. Aunque recoge extractos de realidad, no se contenta con las respuestas fáciles ni los significados inmediatos. Rio Branco despoja el lenguaje de su literalidad y construye nuevas gramáticas visuales a través de sus obras.

Estética visceral en clave pictórica 

Rio Branco no huye del cuerpo, sino que ahonda en lo visceral. Su formación pictórica otorga una materialidad particular a su trabajo como fotógrafo y cineasta. El desarraigo, la pérdida y el desgarro son temas centrales en la obra del artista. El dolor y la sexualidad se ven sublimados por medio de su uso de colores saturados y fuertes contrastes. La ambivalencia es una de sus firmas más recurrentes, especialmente en la composición fotográfica: fuerzas opuestas que se disputan el control sobre la imagen y la cargan con un exceso de significado. Rio Branco no pretende reflejar lo que existe, sino crear nuevas posibilidades de existencia, nuevas verdades y miradas. 

Su obra ha sido reconocida y premiada internacionalmente, se ha expuesto en museos de todo el mundo y forma parte de colecciones públicas y privadas en centros como Museu de Arte Moderna do Río de Janeiro; Museu de Arte Moderna de São Paulo; Centre George Pompidou, Paris; San Francisco Museum of Modern Art; Stedelijk Museum, Amsterdam; Museum of Photographic Arts of San Diego; y Metropolitan Museum of New York.