Rubén González Bonilla. Una pequeña invitación
Rubén González Bonilla. Una pequeña invitación
Rubén González Bonilla, se graduó en Fotografía en la EASD Josep Serra i Abella y completó sus estudios en la IEFC con una doble titulación en técnicas documentales y formación en estudios de teoría y práctica fotográfica. A través de la fotografía y el textil explora las relaciones entre el cuerpo y su entorno, entendiendo el cuerpo como una materia sensible-transformable-fotografiable e investigando nuevas técnicas fotográficas. Ha expuesto en festivales de arte emergente como STRIPART y Mirada Pilot. Sus fotografías han sido seleccionadas en la Bienal Iberoamericana de Joieria Contemporània 2025 con la colaboración de Gema Pinedo de Pedro.
…el futuro que estamos inaugurando aquí es un hilo metálico. Es algo que es destruido a propósito. De todo lo que hemos vivido solo quedará este hilo… El hilo metálico no será pasto para los buitres. Nuestro hilo metálico no puede pudrirse. Es un hilo que se asegura eterno. Nosotros, los que aquí estamos en este momento, lo iniciamos con el propósito que sea eterno. Queremos un hilo metálico porque del principio al fi nal es del mismo metal… Nosotros, los artistas del gran negocio, sabemos que la obra de arte no nos entiende. Y que vivir es una misión suicida.
Clarice Lispector, Discurso de inauguración , Fondo de cajón, Todos los cuentos, Siruela Traducción: Cristina Peri Rossi y Elena Losada. 2025.
Toda historia empieza con un juego de palabras mágicas, con un hechizo que te endulza la escucha, para recordarte a donde tienes que ir.
Yo ahora estoy sentado en una silla negra, dejando todo mi cuerpo a la gran vida de copista.
¿Veo? ¿Veo?
¿Qué veo ? ¿Qué ves ?
Ahora…..
…..leeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…..
Deja que tu lengua se mueva en tu boca,muévela conmigo, deja que la acompañe con la misma prosa que mi mano al escribir.
Hay un hogar. Una pequeña casa emparedada.
La sientes…..
Respira….. hazlo conmigo
Inspira…. Espiraaa…..
Canta con tu respiración…
Cierra los ojos por un instante.
Oirás murmullooos alrededor tuyo.No te asustes…
Ahora vuelve a esta hoja.
¿Veoooo?
¿Qué veo?
Veo, Veo ¿Qué ves? Así acaba el poema La Fotografía (1982) de Ouka Leele ,nacida de la constelación “Horteliana” en “zelestes procesiones de sueños hechiceros” (Europa Requiem?!” El Hortelano José Alfonso Morera Ortiz 1978).
Ahora en este cuerpo de poema bordado en tela, sin pausar está Rubén González Bonilla. Dejándose fascinar utilizando la imagen como poética urdida en pedazos de telas. Ahora los hilos y las agujas empiezan a escribir.
Ouka Leele escribió el poema de La Fotografía sin conocer a Rubén González Bonilla. Bárbara se entregó a la estrella de Ouka, como una entrega divina. Rubén se entrega al nombre del mundo, el bosque, entendiendo el bosque como una estela, como un lenguaje, un abecedario ramificado.
¿Acaso quien dice que no es posible comunicarse con las estrellas y los árboles?
En esta entrega de experiencias. Los dos se reconocen en “la mística doméstica”, donde la casa es una pequeña celda conventual y el lugar donde desarrollar la fotografía como un acto labrador, una fotografía “agricultora” la cual no hay que asediarla. No hay que cazarla ni dotarla de furtividad, sino regarla y cuidarla. Darle el tiempo y la espera a que brote y salga el alimento.
Desde esta práctica, los rituales agrosilvopastoriles de Rubén González Bonilla se transforman en obras, transmitiendo y representando aquellos valores y órdenes que mantienen juntas las cosas. Intentando buscar “los precisos momentos” que lo atraviesan y cómo se encuentran las respuestas que lo revelan.
Él inicia estas ceremonias sin dotarlas de palabras, para generar así una comunidad sin necesidad de comunicación. Aquí el símbolo proviene de la idea hospitalaria de Byung- Chul Han. Invitándonos a reflexionar sobre la carestía de lo simbólico. El mundo que invoca González Bonilla en estas paredes es para acogernos, para dotarlas de un mundo mas afable y que todos estemos en unión.
Ahora mismo estamos en un mundo repleto de símbolos a los cuales no tenemos ningún tipo de comunidad. González Bonilla fotografía y entra en estado de entrega absoluta al encontrarse en estas pequeñas comuniones que marcan importantes hitos espirituales en su vida.
Escribir como caminar, fotografiar para respirar. Todo parece una cuestión de ritmo. ¿Acaso recordar no es también una forma de avanzar, como lo son pintar o bordar? La memoria trabaja despacio. Se parece a una pequeña estancia que va transformándose con cada puntada, con cada capa de pintura, con cada roce y cada herida. Nada sucede de golpe. Son los gestos repetidos, los pequeños impactos y las huellas que dejamos en el mundo quienes terminan modificando la forma de habitarla que abandonamos a la suerte del mundo.
Despertar de este sueño nos lleva a la realidad de esta mesa imaginaria en la que estoy, donde tengo todas las fotos dispuestas como si fuera un dios, o un tarotista que echa las cartas, que escoge y dicta la sentencia en orden. Ordenar es crear siempre me dice Joana.
Os entrego esta pequeña invitación como quien abre la puerta de una casa.
Entrad despacio.
Habitadla durante un instante.
Quizás, entre sus paredes, encontréis algo que también os pertenece.
Continúa caminando con esta hoja entre las manos. Quizás el símbolo no tenga nada que explicar. Quizás solo aparezca para acompañarnos durante un tramo del recorrido. Ahora, acompañame como quien acompaña una semilla bajo tierra. No le pidas respuestas. Dale tiempo. Permite que esta hoja te acompañe hasta ese lugar profundo donde las imágenes todavía están brotando.
Enrique O. Romero
Curador e investigador artístico
En el marco de Art Nou 2026
Con el apoyo de:
